“En el Saint Francis Higher Technical Institute estamos preparando un nuevo programa de licenciatura de tres años. Ya tenemos cursos en agricultura y turismo. Ahora, para el año académico 2026-2027, gracias a la colaboración con los ministerios de Educación, Cultura y de Correos y Telecomunicaciones, activaremos cursos en Letras, Informática e Inteligencia Artificial”, señala, subrayando que estas propuestas atraerán el interés de numerosos jóvenes.
Además, explica: “Estamos colaborando con la Universidad Católica de Macao para la creación de un nuevo campus universitario Saint Paul en Phnom Penh y, al mismo tiempo, estamos gestionando el proceso para pasar del Instituto Saint Paul a la Universidad Saint Paul. El Departamento de Arquitectura de la Universidad Católica de Macao está trabajando en el diseño de un campus moderno, integrado y ecológico”.
En el ámbito académico, el instituto está plenamente integrado en los circuitos internacionales: “Además de las becas Erasmus, ya activas en el Instituto Saint Paul, intensificaremos el intercambio con profesores de la Sophia University, en Japón”, una modalidad que permitirá ofrecer una propuesta educativa cada vez más cualificada.
El Saint Paul Institute ya cuenta también con un acuerdo con la Australian Catholic University (ACU), destinado a crear oportunidades de cooperación entre ambas instituciones -miembros de la Association of Southeast and East Asian Catholic Colleges and Universities (ASEACCU)- para colaborar en actividades académicas, programas de investigación y movilidad de personal y estudiantes.
Con un enfoque basado en “fe, razón, respeto por la dignidad humana y búsqueda del conocimiento, la ACU y el Saint Paul Institute se comprometen a inspirar esperanza, favorecer el crecimiento y animar a los estudiantes a convertirse en ciudadanos responsables”, afirma el acuerdo firmado.
Como ha recordado el padre Olivier Schmitthausler, la reconstrucción del sistema educativo en Camboya -destruido por el régimen de los años setenta y por veinte años de guerra civil- es una de las tareas más importantes de la Iglesia en el país. El sector educativo es una prioridad para la Iglesia camboyana, que busca mejorar sus estrategias educativas en todos los niveles.
Desde comienzos de los años noventa, la Iglesia ha colaborado con el gobierno y con la sociedad civil para abrir nuevas escuelas que no solo ofrecen educación básica, sino que también transmiten a los estudiantes un patrimonio de valores.
Desde hace años, la comunidad católica está comprometida con la educación de los más desfavorecidos: en muchas ciudades se han abierto “casas para estudiantes”, que ofrecen a los niños de las zonas rurales un lugar donde continuar sus estudios.
Crédito de la nota: Agencia Fides.

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