La semana pasada tuvo lugar en Bakara, Chad, un encuentro de todos los jóvenes Misioneros Combonianos que trabajan en ese país africano y que proceden de diferentes países como Congo, República Centroafricana, México, Benín, Togo y otros.
Sacerdotes con menos de diez años de ordenación y hermanos misioneros con pocos años de profesión religiosa se encontraron para compartir experiencias.
El encuentro estuvo animado por el padre Enrique Rosich que presentó a los jóvenes misioneros la figura de san José como hombre discreto, trabajador y responsable, quien aceptó colaborar en la misión salvífica de Dios como padre de Jesús.
Los Misioneros Combonianos sabemos la importancia de acompañar a los jóvenes misioneros en su primer destino apostólico tras la ordenación o la profesión perpetua de los hermanos, una vez concluida su formación de base. Es un tiempo en el que se asumen responsabilidades sin haber adquirido todavía suficiente experiencia y durante el que es bueno sentirse apoyado para no ceder a las muchas tentaciones que pueden acechar.
Por intercesión de san Daniel Comboni oramos por todos los jóvenes misioneros, hombres y mujeres, que comienzan su servicio ahí donde han sido enviados, para que se sientan apoyados y acompañados en todo momento por sus hermanos y hermanas mayores.
Crédito de la nota: comboni.org

Más historias
El Papa a los jóvenes: “Una vida de ‘links’ sin relaciones nos desilusiona”
En Malawi, 100 mil niños celebran la Jornada de la Infancia Misionera
El «gracias» de León XIV a los niños y jóvenes que rezan por los misioneros