Es una melodía que resonará en la mente de toda una generación de jóvenes católicos, de ahí la importancia acertar con la elección. Se ha dado a conocer el himno oficial de las próximas Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ), un año antes de su celebración. Marca la pauta de este próximo encuentro internacional de la juventud católica, que tendrá lugar en Seúl del 29 de julio al 8 de agosto de 2027.
Un himno para todos los pueblos
Era imprescindible que la canción tuviera un título en latín para que pudiera ser leída por todas las naciones. Se titula Confidite, Ego Vici Mundum y retoma el lema elegido para la JMJ 2027: «¡Ánimo! Yo he vencido al mundo», versículo extraído del Evangelio de san Juan (16, 33). Concebida como un himno internacional, la canción se interpreta en varios idiomas, entre ellos el coreano, el inglés, el latín y el francés.
La canción comienza con esta invitación: «Ven y sígueme, corazón adormecido, despierta y camina», y responde directamente a las expectativas de una generación en busca de sentido y de impulso para afrontar una sociedad en la que, a veces, ya no encuentran sus puntos de referencia.
Cantar la comunión
El objetivo de esta canción es ofrecer un anticipo del evento y despertar la curiosidad. Pero, sobre todo, será la banda sonora continua del encuentro, lo cual supone un gran reto. El himno de las JMJ es portador del mensaje del encuentro. Deja una huella duradera en la memoria de los participantes. A cada edición le corresponde una melodía, que trae consigo multitud de recuerdos para los asistentes.
Más que una simple canción, es un himno que transmite valores y que une a jóvenes de todo el mundo, independientemente de su nacionalidad. La canción celebra lo que tienen en común: su fe en Jesucristo. Es una melodía de pertenencia, que comparte la alegría de ser cristiano y que anima a difundir esa alegría por el mundo.
La elección de esta canción es el resultado de un concurso abierto a todos. Se trataba de crear una composición original que reflejara el lema de la JMJ: «¡Ánimo! Yo he vencido al mundo» (Jn 16, 33). La iniciativa fue todo un éxito: se recibieron 434 propuestas, de las cuales 294 procedían del extranjero. Posteriormente, la canción seleccionada se sometió a la aprobación del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida de la Santa Sede.
Las JMJ coreanas
El himno ha sido compuesto por el músico coreano Francis Jiyoon Kim, quien le ha otorgado el carácter propio de su país y su cultura. Interpretado en su mayor parte en coreano, los coros se entremezclan con instrumentos tradicionales locales, en un arreglo contemporáneo. El videoclip muestra los paisajes y los lugares emblemáticos de Seúl, ofreciendo un primer adelanto de lo que les espera a los participantes el próximo verano.
Como es tradición, las «Jornadas en las diócesis» precederán al encuentro en la capital. Del 29 de julio al 2 de agosto de 2027, quince diócesis coreanas acogerán a los peregrinos en las parroquias y en las familias, ofreciéndoles una inmersión en la vida de la Iglesia local antes de las celebraciones en Seúl.
Más de treinta años después de Manila en 1995, estas JMJ serán las segundas que se organicen en Asia. Es la primera vez que se celebran en un país donde los católicos son minoría. En Corea del Sur, estos representan aproximadamente el 12 % de la población, en una sociedad caracterizada por un importante pluralismo religioso.
Próximos pasos
Las inscripciones de los peregrinos se abrirán en octubre de 2026, con diferentes opciones en función de la duración de la estancia y los actos seleccionados. Asimismo, se están desarrollando una aplicación móvil y un sistema logístico integrado para facilitar la experiencia de los participantes.
La acogida recaerá, al igual que en ediciones anteriores, en gran medida en las familias y las parroquias de la archidiócesis de Seúl. Unas 230 parroquias ya se han movilizado para reclutar y formar a las familias voluntarias, con el fin de permitir a los jóvenes descubrir la vida cotidiana de la Iglesia coreana, al tiempo que se fomentan los intercambios con las comunidades locales.
«Haremos todo lo posible para que la JMJ Seúl 2027 sea una fiesta de la esperanza y un testimonio de la hospitalidad y la solidaridad de Corea y de Seúl», ha señalado monseñor Peter Chung Soon-taick, arzobispo de la archidiócesis de Seúl y presidente del Comité Organizador Local. Los equipos llevan ya tres años preparando el evento y ahora entran en el último año y en la recta final antes de acoger a cientos de miles de jóvenes de todo el mundo. Se prevé que se movilicen cerca de 30 000 voluntarios, de los cuales varios cientos ya participan en los preparativos.
Crédito de la nota: Vatican News.

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