La comunidad católica de Joypurhat es “joven, pobre, pero viva y profundamente vinculada a las comunidades indígenas”. Así lo afirma el primer obispo de Joypurhat, monseñor Paul Gomes, al dirigirse a los fieles. Añadiendo que esta comunidad “representa un signo de crecimiento y de atención de la Iglesia hacia las periferias étnicas y rurales”.
La reciente creación de la diócesis de Joypurhat, establecida por la Santa Sede el pasado mes de marzo, refleja el continuo desarrollo de la Iglesia católica en zonas habitadas por comunidades indígenas y tribales, y busca reforzar la misión de evangelización, así como la labor educativa y social en el noroeste de Bangladés.
Según monseñor Paul Gomes, la Iglesia local, con alrededor de 24 mil católicos sobre una población de 7,7 millones de habitantes, registra “la presencia de aldeas de catecúmenos con un creciente interés por el cristianismo”. En este contexto, la comunidad católica actúa en la sociedad “a través de obras educativas, sanitarias y de desarrollo humano integral”, manteniendo un enfoque atento a la inculturación. “Nuestras liturgias integran elementos culturales de las tribus adivasi -lengua, música y símbolos tradicionales-, lo que acerca el Evangelio a su vida cotidiana” explica.
La pastoral diocesana, señala el obispo, está orientada al servicio social. “La Iglesia a menudo es la única institución que acompaña de manera estable a estas comunidades marginadas, apoyándolas en cuestiones de justicia social, defensa de la tierra y promoción de la dignidad humana”. La diócesis se caracteriza por la presencia mayoritaria de fieles indígenas, especialmente de los pueblos Santal, Oraon, Mahali, Munda y Paharia.
Estas comunidades, recuerda el prelado, se encuentran entre las más pobres y discriminadas del país. “Viven de la agricultura de subsistencia, trabajan como jornaleros o pequeños agricultores, y afrontan altos niveles de pobreza, analfabetismo y vulnerabilidad ante desastres naturales”, afirma. Esta situación impulsa la migración hacia las ciudades o al extranjero en busca de trabajo.
Los pueblos indígenas de Bangladés, además, suelen vivir tensiones étnicas y religiosas con la población bengalí que es musulmana y mayoritaria. En este contexto, la Iglesia católica, a través del anuncio del Evangelio, impulsa iniciativas de desarrollo mediante escuelas, centros sanitarios y programas de microcrédito y formación profesional.
Crédito de la nota: Agencia Fides.

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