Una hazaña ciclista legendaria de otra época, pero no solo por deporte, sino con fines benéficos. La logró un sacerdote de Bremen, el padre Pawel Nowak, quien viajó en bicicleta desde la ciudad de Hildesheim, al sur de Hannover (Alemania), hasta Roma, pedaleando durante tres días y tres noches sin dormir.
El objetivo de esta iniciativa era recaudar fondos para el hospicio pediátrico Löwenherz, en Syke, una ciudad de la Baja Sajonia. A su llegada a Roma, ya se habían transferido 7 mil euros en donaciones a la cuenta bancaria habilitada, pero el sacerdote alemán confió en que se donarán fondos adicionales mediante transferencia bancaria directamente al hospicio.
«Ángeles guardianes en coche»
El sacerdote pedaleaba con la ayuda de muchos «ángeles guardianes» sobre cuatro ruedas. Varios miembros de su comunidad en Bremen lo apoyaron. «Simplemente le ofrecí nuestra ayuda si la necesitaba» y, en cierto momento, así fue, dice Veronika Hellmann. Durante el camino, acompañaron al padre Nowak en coche —como se hace con los profesionales en el Giro de Italia o el Tour de Francia— y le proporcionaron comida, bebida y todo lo necesario en los puntos de encuentro acordados. Por ejemplo, un día, una rueda de repuesto. Jagoda Ignatowicz, junto con su familia, también formó parte del grupo de acompañamiento. Se encontraron con el padre Nowak en el lago de Garda y lo acompañaron, siguiéndolo de cerca en el coche, a Roma. «Fue una experiencia impresionante para mí», dice la joven de 17 años. «Nunca pensé que algo así pudiera pasar, sin dormir y todo lo demás», concluye.
El encuentro con el Papa León XIV
El miércoles 6 de agosto, el padre Pawel Nowak relató su logro al papa León XIV. «Conocí al Papa personalmente; después de la audiencia general, pude estrecharle la mano e intercambiar algunas palabras», relató alegremente Nowak. El Pontífice, aficionado al deporte, quedó impresionado por la dedicación del sacerdote. Cuando supo que había pedaleado tres días y tres noches sin dormir hasta Roma, quiso hacerse una selfie con él, declaró el padre Nowak a los medios vaticanos tras el encuentro, durante el cual también entregó a León XIV regalos de parte de los niños del hospicio. El Papa le dio las gracias y bendijo al sacerdote, a su parroquia, a los jóvenes pacientes y a sus familias.

Listo para un nuevo desafío sobre dos ruedas
Con el ácido láctico aún acumulándose en sus músculos, el sacerdote atlético ya está planeando su próximo reto deportivo y solidario. «Me quedaré en Roma hasta el sábado por la mañana, pero luego partiré hacia Austria, donde pretendo participar en una carrera, una carrera de verdad, la primera de mi vida, con un objetivo ambicioso: el campeonato mundial de ultraciclismo, la ‘Carrera alrededor de Austria’». Los participantes, entre ellos, muchos ciclistas profesionales de renombre, tendrán que recorrer dos mil 200 km y 30 mil metros de desnivel, cruzando toda Austria. El sacerdote de 39 años está deseando ponerse a prueba una vez más. En Austria, competirá para recaudar fondos para la Fundación de Cáncer Infantil de Bremen.
Crédito de la nota: Vatican News.

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