La idea –ha referido la Agencia de información salesiana ANS– nació de Aymeric le Renard, de 39 años, casado y padre de dos hijos, quien hace unos meses contactó con la «Fondation Don Bosco» de París para proponer la participación de la red salesiana en la «Mini Transat», la famosa regata transatlántica en solitario (competencia entre embarcaciones) que este año partirá de Les Sables-d’Olonne, en Francia, el próximo 21 de septiembre. La meta se encuentra al otro lado del océano, tras casi un mes de navegación: unos 25 días y 7 mil 500 kilómetros sin tocar tierra ni recibir asistencia.
Aymeric deseaba dar un sentido solidario a su reto, apoyando proyectos para los jóvenes y su integración social. Se sintió especialmente inspirado por la labor de los misioneros salesianos en Guadalupe. La Familia Salesiana ha recibido la propuesta con entusiasmo, viéndola también como un gesto simbólico en este 2025, año en que se celebra el 150 aniversario de la primera expedición misionera.
Este otoño, entre las 90 embarcaciones que tomarán la salida –todos pequeños veleros idénticos de 6.50 metros– estará el «Don Bosco». Sus velas lucen diseños alusivos al santo y la frase «Creer en los jóvenes» en cinco idiomas (francés, inglés, italiano, alemán y árabe). En el casco figuran los nombres de las fundaciones salesianas que respaldan la iniciativa.
Los fondos recaudados se destinarán a la obra «Lakou Bosco», con sede en Guadalupe, para la compra de un minibús eléctrico de 9 plazas, con su estación de recarga, que permitirá a jóvenes de barrios populares y a sus familias participar en actividades educativas y culturales, cuidando al mismo tiempo del medio ambiente.
En esta aventura solidaria participan también numerosos estudiantes de colegios salesianos franceses, como los de Saint Chély-d’Apcher, Ressins y Gradignan, que prepararán las comidas que Aymeric consumirá durante la travesía. La casa salesiana «Campus de Pouillé» donará fruta fresca, mientras que los jóvenes de «Don Bosco Líbano» elaborarán raciones de fruta seca.
La «Mini Transat», creada en 1977, se celebra cada dos años y es única en el mundo de la vela oceánica: un desafío donde la resistencia humana supera la tecnología, y en el que cada navegante se enfrenta a sus propios límites frente a los elementos. Grandes figuras como Michel Desjoyeaux, Ellen MacArthur o Loïck Peyron iniciaron su carrera precisamente en esta regata.
Crédito de la nota: Fides
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