28 mayo, 2024

Celebran 40 años del primer encuentro de jóvenes con Juan Pablo II

Para conmemorar el histórico encuentro del 14 de abril de 1984, el Centro Internacional Juvenil San Lorenzo, con el patrocinio del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida y la Fundación Juan Pablo II para la Juventud, realizarán el sábado 13 y el domingo 14 de abril una serie de actos dedicados al recuerdo y la actualidad del acontecimiento que dio inicio a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

El 14 de abril de 1984, en el marco del Año Santo de la Redención, se realizó el primer encuentro multitudinario de jóvenes que fue el germen de las futuras Jornadas Mundiales de la Juventud. Al final de aquel año jubilar, san Juan Pablo II entregó la cruz a los jóvenes con la misión de llevarla a todo el mundo, como signo y recuerdo de que sólo en Jesús muerto y resucitado hay salvación y redención. Lo recuerda el papa Francisco en su mensaje del 25 de marzo pasado con motivo del 5º aniversario de publicación de la exhortación apostólica post-sinodal Christus vivit.

Cuarenta años después, el sábado 13 y domingo 14 de abril de 2024, el Centro Internacional Juvenil San Lorenzo (CSL), con el patrocinio del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, y la Fundación Juan Pablo II para la Juventud, organiza dos jornadas dedicadas al recuerdo y la actualidad de aquel histórico evento semilla de las JMJ.

El sábado 13 se desarrollará una procesión de la Cruz de los Jóvenes desde la Plaza de San Pedro hasta el CSL a las 18 horas. A las 19, se celebrará la Santa Misa presidida por el cardenal José Tolentino de Mendonça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación. Una vigilia de oración y una adoración de la cruz, conocido como «Rise Up» (“Levántate”), concluirá la jornada. El domingo 14, el cardenal Lazarus You Heung-sik, Prefecto del Dicasterio para el Clero, oficiará la santa eucaristía y posteriormente el CSL propone un momento de testimonios.

El CSL observa que la presencia de ambos purpurados (nacidos en Portugal y Corea del Sur, respectivamente) quiere «crear simbólicamente un puente entre la última JMJ de Lisboa 2023 y la próxima JMJ de Seúl 2027». Y pensando en el Jubileo del 2025, los jóvenes del CSL «quieren animar a sus coetáneos a partir de nuevo, con la oración y la fraternidad, del anuncio cristiano como esperanza para todos».

De hecho, en un comunicado de prensa, retoman las palabras del Santo Padre en la carta del 25 de marzo de 2024: «En el actual contexto internacional, marcado por tantos conflictos y sufrimientos, es de imaginar que muchos de ustedes se sientan desanimados. Por eso les propongo que partamos juntos desde el anuncio que está en el fundamento de la esperanza para nosotros y para toda la humanidad: ¡Cristo vive!».

El primer encuentro mundial de jóvenes

El CSL recuerda que el Jubileo Internacional de los Jóvenes se incluyó en el programa del Año Santo de la Redención cerca del Domingo de Ramos: era el 14 de abril de 1984 y, en aquella ocasión, 300 mil jóvenes de todo el mundo acudieron a la ciudad, acogidos por unas 6 mil familias romanas para el primer encuentro juvenil.

La cruz de madera que les entregó Juan Pablo II se convirtió en el símbolo de las sucesivas JMJ. Desde 2003, a la cruz se ha unido un icono de la Salus Populi Romani, donado de nuevo por Juan Pablo II. Ambos símbolos se conservan en el Centro San Lorenzo y peregrinan por las diócesis católicas de todo el mundo con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud internacionales, en las que siempre están presentes.

El CSL, punto de referencia para los jóvenes peregrinos en Roma

«El Centro Internacional Juvenil San Lorenzo, inaugurado por san Juan Pablo II el 13 de marzo de 1983, es “el Centro del Papa” para todos los jóvenes, un lugar de acogida y de oración sede la Cruz de los jóvenes, punto de referencia para los jóvenes peregrinos en Roma, lugar de información y sede privilegiada para la preparación de las Jornadas Mundiales de la Juventud». Cuenta con el patrocinio del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida y es animado también por misioneros de la Comunidad Católica Shalom.

Está situado en Via Padre Pancrazio Pfeiffer, 24, a pocos pasos de la Plaza de San Pedro, y acoge a muchachos de nacionalidades e idiomas diferentes, que pueden participar en momentos de oración, de compartir, de testimonio y de fiesta.

Crédito de la nota: Vatican News.