25 julio, 2024

El Centro Pelican de los Padres Blancos, «refugio seguro» para jóvenes en situación vulnerable

«Un lugar donde encontrar un 'refugio seguro', un símbolo de esperanza para los jóvenes en dificultad que vienen a estudiar y al mismo tiempo encuentran sacerdotes con los que compartir sus penurias».

Se trata del Centro de Estudios Pelican de Paspanga, un pequeño pueblo entre Burkina Faso y Níger, del que el Padre Augustine Rotshak Gonsum, sacerdote de los Misioneros de África (Padres Blancos) es el director, y donde se ofrece formación humana, social, intelectual y espiritual.

«La mayoría de nuestros estudiantes proceden de familias pobres que no tienen dónde estudiar -explica el misionero-. Algunos son huérfanos que viven con sus parientes sin ningún apoyo concreto. Otros han abandonado sus pueblos a causa de los atentados terroristas y viven con sus padres y amigos. También hay muchos que han dejado la escuela durante años por diversos motivos. Los jóvenes desplazados internos o sin hogar, que a menudo se encuentran solos y sin un adulto al que acudir, también encuentran apoyo en nuestro centro».

Pero el Centro Pelican no es sólo un lugar de estudio. «El nuestro es también un lugar de encuentro, reunión y promoción humana», explica el P. Augustine. «Jóvenes de distintas religiones, fuera de sus templos o mezquitas, se reúnen para afrontar juntos distintos temas. A lo largo del año, organizamos sesiones y encuentros en los que hablamos de paz, reconciliación, cohesión social, diálogo interreligioso, ecología y crisis climática, entre otras cosas. Tampoco faltan las jornadas culturales en las que hablamos de nuestros valores, tradiciones y costumbres. Hablamos también del desarrollo de aptitudes, de la confianza en uno mismo, del respeto a uno mismo y de cómo integrarse en nuestra sociedad en constante cambio. También acogemos y ayudamos a los niños que han suspendido repetidamente sus exámenes de diploma BEPC (Brevet d’Etude de Premier Cycle) o BAC (Baccalauréat) ofreciéndoles clases según el currículo educativo nacional. Tenemos una biblioteca con algunos libros escolares, novelas y libros religiosos».

«Naturalmente -subraya el padre Bianco-, además de ser un lugar de intercambio y de promoción humana, el Centro conserva su dimensión espiritual. Es ante todo un lugar de encuentro con Dios. Tenemos una capilla abierta todos los días donde los alumnos y otras personas de fuera pueden entrar a rezar. Los estudiantes no católicos también pueden practicar su fe libremente utilizando espacios y salas libres. Para alcanzar todos estos objetivos seguimos un reglamento interno que nos guía y orienta», concluye el P. Augustine.

El Centro Pelican fue fundado en 1992 por el padre Edouard Duclos, misionero en África. El pelícano es el símbolo de los Padres Blancos. El animal que no tiene comida ofrece su sangre a sus crías, igual que los numerosos misioneros que han muerto como mártires por el pueblo de Dios. El nombre de Misioneros de África y Misioneros de Nuestra Señora de África expresa perfectamente la vocación de la orden: nacida en África y para África, es una Sociedad de Vida Apostólica compuesta por sacerdotes y hermanos laicos consagrados, solidarios con los africanos, atentos a sus problemas y comprometidos con su futuro.

Crédito de la nota: Agencia Fides.