Aumenta 22 por ciento las visitas de niños al especialista por abuso de las tecnologías digitales

08/02/19

Tal como explica el doctor Javier Miranda, jefe de la unidad de pediatría de los Hospitales Vithas Nisa Virgen del Consuelo y 9 de Octubre de Valencia y Rey Don Jaime de Castellón, «es importante controlar tanto el tiempo de uso del celular, la tableta o la computadora como saber qué tipo de apps utilizan los menores. Una de las primeras consecuencias del uso excesivo son las conductas adictivas que pueden generar y que se manifiestan mediante la agitación y la tristeza que les puede llevar en el peor de los casos a la depresión y ansiedad infantil, trastornos bipolares, psicosis y problemas de conducta que se traducen en un incremento de agresividad».

El insomnio tecnológico es una de las consecuencias del abuso de las nuevas tecnologías. De hecho, ha aumentado el número de niños y adolescentes en las consultas médicas en los últimos cinco años.

Tal como puntualiza la doctora Maribel Andrés, jefa de la unidad de neurofisiología del centro hospitalario, «la falta de sueño aumenta la irritabilidad y el fracaso escolar, pero no hay que olvidar las patologías que comienzan a ser habituales por la falta de sueño como la hiperactividad, depresión e incluso obesidad». Además, «muchos adolescentes están en sus habitaciones con la luz apagada y con el móvil en plena actividad, duermen poco, se levantan rápido para ir al colegio, comen mal y tienen un bajo rendimiento escolar por las alteraciones del sueño y déficit de atención», agrega la doctora Andrés.

Otro punto importante es que las pantallas iluminadas tienen mucho contenido de luz azul, algo que dificulta la conciliación del sueño. Tal como explica esta especialista, «en el caso de los adolescentes, al problema de las nuevas tecnologías se suma el llamado “retraso de fase”. Debido a los cambios hormonales, «a estas edades la melatonina se genera más tarde, por lo que de manera natural tardan más en dormirse, lo que se complica con el uso de las tecnologías».

Los niños interactúan menos entre sí, con su familia y con su entorno. La socialización cara a cara con otras personas y sin pantallas de por medio es fundamental en el desarrollo cognitivo de los niños ya que, en caso contrario, «se generan niños pasivos que no saben interactuar», afirma el doctor Miranda.

El uso de las nuevas tecnologías ha fomentado el sedentarismo poblacional y, con él, el incremento de peso y las enfermedades derivadas de la obesidad, como la diabetes y problemas cardíacos o vasculares.

Fuente: abc.es

Crédito de foto: elcomercio.pe

 

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