3 julio, 2022

Unicef: la educación es la mejor arma de defensa

Con una conferencia en Roma, concluyó después de más de un año el proyecto de lucha contra la pobreza educativa «Lost in Education», por lo que Paolo Rozera, Director General de Unicef Italia, asegura que el objetivo se ha cumplido.

Con una conferencia en Roma, concluyó después de más de un año el proyecto de lucha contra la pobreza educativa «Lost in Education», por lo que Paolo Rozera, Director General de Unicef Italia, asegura que el objetivo se ha cumplido.

Participaron 4 mil 300 menores de entre 11 y 17 años, mil 300 enseñantes, 20 municipios, 170 asociaciones y más de 400 padres de 7 regiones. Se trata del proyecto «Lost in Education», que concluyó en Roma con la conferencia final titulada «Acuerdos educativos y comunidades educadoras: la palabra de las niñas y los niños», organizada por Unicef con el Arciragazzi nacional. Durante la conferencia se presentaron los resultados obtenidos al final del trayecto.

Los frutos del proyecto

El objetivo de esta conferencia, según explicó Paolo Rozera, director general de Unicef Italia, «era reencontrarse después de este proyecto que ha durado un año y medio» y cuya parte final, según Rozera, «ha sido sumamente interesante». Los niños y jóvenes, continúa el director general, «participaron plenamente, se sintieron implicados y creamos modelos para mostrar cómo una comunidad educativa puede alcanzar sus objetivos si se basa en un pacto colectivo entre todos los actores implicados», lo que demuestra que el objetivo se ha conseguido.  «No se hacen las cosas en uno o dos, sino que es importante crear una red de relaciones, la comunidad educativa».

Los niños y adolescentes, verdaderos protagonistas

El proyecto fue pionero en una estrategia de lucha contra la pobreza educativa basada en tres pilares: la participación de las chicas y los chicos; el empoderamiento de la comunidad; y la escuela como actor social que rige el proceso educativo de la comunidad. Para crear esta red de relaciones se necesita una «participación real», dice Rozera, que califica a los adultos de «un poco astutos» cuando hablan de participación, ya que, señala, los adultos tienden a hacer cosas «de fachada» para luego no realizarlas, «aquí, en cambio, la participación fue real» y los proyectos se diseñaron todos junto a los muchachos, con ellos como protagonistas que hicieron todo lo que había que hacer, como talleres y recorridos educativos, con proyectos realmente interesantes. «El objetivo principal -continúa el director general de Unicef Italia – era combatir la pobreza educativa infanto-juvenil. La educación representa «la única arma que tienen los chicos en situaciones difíciles para salir de la penuria en la que se encuentran», sin olvidar, concluye Rozera, la importancia de encontrar al otro lado «una escuela acogedora y educadora».

Crédito de la nota: Vatican News.