16 agosto, 2022

«Manifestemos el compromiso por un mundo sin guerras», dice el Papa a atletas

Al reunirse con la Liga Europea de Natación, el Papa dirigió un mensaje a los atletas que participarán en los Campeonatos de Roma dentro de un mes, definiendo el evento como un momento privilegiado de encuentro entre jóvenes de diferentes países, y por tanto, un signo de esperanza para un mundo mejor.

«Me alegro de que nuestra ciudad acoja una vez más este hermoso acontecimiento deportivo; en este momento necesitamos más que nunca de deporte, el verdadero deporte, para compensar el exceso de conflictos que pesa sobre nuestro mundo y, por desgracia, también sobre el continente europeo».

Así lo afirmó el Papa este primer lunes de julio al recibir en audiencia en el Vaticano a los directivos de la Liga Europea de Natación, con vistas a la XXXVI edición de los Campeonatos Europeos de Natación que se celebrarán en Roma del 11 al 21 de agosto.

Por medio de un mensaje leído ante los directivos de la Liga de Natación, Francisco saluda desde Roma a todos los atletas que participarán en los Campeonatos y les dice:

«Todo gran acontecimiento deportivo es un momento privilegiado de encuentro entre jóvenes de diferentes países y, por tanto, un signo de esperanza para un mundo mejor».

Además, subraya que «esto corresponde a la vocación de Roma, ciudad universal, ciudad abierta al mundo, ciudad desde la que la Iglesia difunde por todas partes el Evangelio de la fraternidad».

Dirigiendo su pensamiento a la guerra en Ucrania, el Pontífice comparte con los deportistas su pesar y los invita al compromiso por un mundo sin guerras:

«Creo que también ustedes, como yo, están doloridos porque sobre esta fiesta del deporte pesa la sombra de la guerra en Ucrania. Pero me gustaría que esto se convirtiera en un motivo para manifestar aún con más fuerza nuestro compromiso con un mundo sin guerras, sin odio entre los pueblos, sin amenaza nuclear».

Finalizando su mensaje, el Papa deseó a los atletas que participarán en los Campeonatos Europeos de Roma, que puedan vivir esta competición deportiva como un momento de fiesta, de fraternidad, en un clima de serenidad, que también ayudará a cada uno a dar lo mejor de sí mismos.

«Los bendigo de corazón a todos ustedes y a sus seres queridos. Y les pido, por favor, que recen por mí», concluyó Francisco.

Crédito de la nota: Vatican News.