25 abril, 2024

Espacio Misericordia: jóvenes voluntarios acogen a personas sin techo en Chile

«¿Qué podemos hacer para recuperar el espacio que teníamos para acoger a los sin techo en las calles?». En respuesta a esta pregunta de Gabriela Gutiérrez, delegada episcopal para la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Concepción, en Chile, ha surgido la iniciativa Espacio Misericordia, impulsada con fuerza por el arzobispo Fernando Chomalì.

Desarrollado en conjunto con las distintas áreas parroquiales y vicarías de la zona, «pretende ser un espacio acogedor donde se pueda ofrecer una comida e intensificar el vínculo con hermanos y hermanas en situaciones difíciles, un espacio que les ofrezca un apoyo sincero». La iniciativa, que es la continuación de otra anterior conocida como Bus Albergue Móvil La Misericordia que se interrumpió debido a la pandemia de Covid, ha sido inaugurada por el arzobispo Chomalì y funcionará durante los meses de julio, agosto y septiembre. Las personas que prestan servicio en el Espacio Misericordia son voluntarios, principalmente jóvenes y todos aquellos que ofrezcan su colaboración.

«Se trata de uno de los muchos programas sociales que propone la Iglesia, pero éste tiene la particularidad de que participan jóvenes voluntarios», explica Chomalì. «Son jóvenes que han escuchado la llamada del Papa a hacer algo más que hablar, y esto implica mucho trabajo porque hay que estar preparado para acoger, ocuparse de la comida, poner las mesas, ¡organizar!».

«Aunque muchas personas llevan años en situaciones difíciles -ha señalado la Delegada-, también hay otras que intentan superarlas, reencontrarse con sus familias, reconducir sus vidas, y por eso la Vicaría de Pastoral Social promueve estos proyectos y pone a disposición a sus colaboradores».

«El momento de la reunión del pasado 3 de julio, cuando inauguramos la iniciativa, fue muy emotivo porque revivimos las emociones del Bus Albergue», concluye el arzobispo Chomalì, «pero al mismo tiempo ha sido triste darse cuenta de que, tres años después del cierre, vuelves a encontrar a las mismas personas, que tienen los mismos problemas y que nada ha cambiado para ellos».

Crédito de la nota: Agencia Fides.