25 abril, 2024

Disminuye la mortalidad infantil en África y Asia, pero aún queda mucho por hacer

Según estimaciones de Unicef, la OMS, el Grupo del Banco Mundial y el DAES de las Naciones Unidas, desde 2022 se ha producido una reducción en las muertes de niños menores de cinco años. Así lo indica el informe «Niveles y tendencias de la mortalidad infantil».

Desde el año 2000, en Camboya, Malawi, Mongolia y Ruanda las tasas de mortalidad infantil han descendido más de un 75 por ciento. «A lo largo de varias décadas de compromiso por parte de individuos, comunidades y países para llegar a los niños y niñas con servicios de salud de bajo costo, de calidad y eficaces, hemos demostrado que tenemos el conocimiento y los instrumentos necesarios para salvar vidas».

Así se expresa la directora general de UNICEF, Catherine Russell, al comentar los datos del informe «Niveles y tendencias de la mortalidad infantil», resultado de un estudio patrocinado por UNICEF, la OMS, el Grupo del Banco Mundial y DAES, el Departamento de Asuntos Sociales y Económicos de las Naciones Unidas.

Las muertes más elevadas se registran en el África subsahariana

A pesar de los avances positivos, las cifras del informe indican que aún queda mucho camino por recorrer. Más de 4,9 millones de niños menores de cinco años han perdido la vida a causa de neumonía, diarrea y malaria. También se produjeron muertes entre las madres debido a complicaciones del parto. La mayoría de las muertes se concentran en el África subsahariana y el sur de Asia. Las muertes prematuras también son un problema mundial, unos 221 millones de niños, adolescentes y jóvenes perdieron la vida entre 2000 y 2022.

Objetivos para el futuro

Como declaró el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, el lugar de nacimiento de un niño no debe determinar la duración de su vida. Las desigualdades sociales y económicas ponen en peligro la supervivencia de los niños nacidos en familias pobres y que viven en contextos afectados por conflictos.

Según el informe, 59 países no alcanzarán la meta de mortalidad de niños de menos de cinco años de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Se calcula que para 2030 más de 35 millones de niños no sobrevivirán.

Li Junhua, secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Económicos y Sociales, subraya que una atención de alta calidad es esencial para reducir la mortalidad infantil.

Crédito de la nota: Vatican News.