Obispos filipinos celebran ley que prohíbe matrimonios infantiles

Dave Domingues

18/11/20

«El matrimonio infantil es una triste realidad que deshumaniza, explota y abusa de las niñas. Celebramos el nuevo proyecto de ley que prohíbe los matrimonios infantiles en Filipinas, elogiando su oportuna aprobación», dijo el obispo de la diócesis de Daet y presidente de la Comisión Episcopal de Juventud, monseñor Rex Andrew Alarcon.

Por unanimidad, los senadores aprobaron el proyecto de ley del Senado denominado «Girls not Brides Act» que prohíbe los matrimonios antes de los 18 años y legisla sobre la igualdad de género. Tras el paso a la Cámara, el Senado aprobó el proyecto de ley, el 9 de noviembre.

«Me complace observar la determinación de los legisladores de proteger a los niños y su dignidad. La sociedad debe proteger a sus pequeños, que son los más vulnerables, de quienes los explotan… La ley es una forma de salvaguardar también la santidad del matrimonio y la familia. El matrimonio y la educación de una familia son una seria responsabilidad», afirmó el obispo.

«Hoy damos a nuestras niñas la posibilidad de soñar, de definir su futuro de acuerdo a sus deseos, defendemos su derecho a continuar en un camino educativo y a decidir como adultas cuando están listas para comenzar a formar una familia. Filipinas es el duodécimo país del mundo en el ranking de niños casados menores de 18 años, 726 mil son niñas», aseguró la parlamentaria Rosa Hontiveros, después de que el Senado aprobara el proyecto.

Según datos del gobierno, una de cada seis niñas en Filipinas se casa antes de cumplir los 18 años. El matrimonio infantil se produce por muchas razones, como las tradiciones culturales en algunas comunidades, la pobreza y la falta de educación. El matrimonio precoz también conlleva riesgos para las llamadas «niñas-madres» con un impacto negativo en la salud y la supervivencia del hijo de una madre joven. Además, muchas interrumpen sus estudios porque tienen que llevar una vida familiar que comenzó demasiado pronto, incluso a los 10 u 11 años de edad.

Fuente: fides.org

 

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