25 abril, 2024

Corredores sanitarios para salvar a los niños con cardiopatías

La organización sin fines de lucro «Una Voce per Padre Pio» ha establecido un canal humanitario-sanitario con varios países africanos para actuar en Italia en favor de los niños que padecen enfermedades cardiovasculares.

Nacer con una enfermedad cardiovascular congénita en África significa una muerte segura. La enfermedad suele agravarse por la malnutrición, la falta de prevención, la falta de centros médicos especializados y el coste del tratamiento.

Corazones rebeldes

Por ello, la organización «Una Voce per Padre Pio» apoya desde abril de 2022 el proyecto «Corazones rebeldes». Se trata de un corredor humanitario-sanitario que traslada a Italia a menores con cardiomiopatías congénitas. Los niños, procedentes de Costa de Marfil, Camerún y Ghana, se someten después a una intervención quirúrgica que les salva la vida.

Nuevos proyectos en África y Sudamérica

En el último año, más de 70 niños han recibido este tipo de tratamiento, 59 de ellos en Italia y 11 en Burkina Faso, gracias al equipo italiano dirigido por el profesor Guido Oppido. Sólo en Ghana se realizó el monitoreo a cien menores. Para financiar esta y otras actividades, la organización ha lanzado la campaña de solidaridad «Padre Pio Social Aide». Esta iniciativa permitirá activar otras campañas en países en desarrollo de África y en el territorio de Italia.

Durante este año, gracias a la recaudación de fondos, también será posible responder a las numerosas peticiones de Venezuela, Benín, Gabón y la República Centroafricana. Además, gracias a la colaboración con la Misión de la Kfor, el Corredor Sanitario Humanitario también está activo con Kosovo. Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo, cerca del 37% del total. El 65% de estas muertes se producen en países de renta baja y media.

Más de 300 mil recién nacidos mueren cada año en el mundo por enfermedades congénitas. La mitad de los fallecidos por estas causas son niños menores de cinco años del África subsahariana. Sólo en esta región, se calcula que el 90% de los niños no tiene acceso a tratamiento quirúrgico.

Muchas cardiopatías sin diagnosticar

«Nuestro monitoreo en Costa de Marfil reveló un número alarmante de cardiopatías sin diagnosticar, por lo que decidimos poner en marcha el proyecto “Corazones rebeldes” para ir más allá de los controles y operar a estos niños», explicó a Vatican News Vincenzo Palumbo, presidente de la ONG.

Según Palumbo, la cirugía cardíaca en África es un espejismo y donde existe se paga: los menores traídos a Italia, de hecho, proceden todos de familias pobres. A continuación, Palumbo relata cómo la figura de San Pío es universalmente reconocida y permite el contacto afectivo con comunidades de todo el mundo.

«El Padre Pío decía que no siempre se pueden pedir milagros y él mismo creó la Casa para el alivio del sufrimiento para ayudar a las personas con la medicina», recuerda finalmente Palumbo. San Pío, concluye, ofrecía «siempre alivio para el espíritu y el cuerpo».

Crédito de la nota: Vatican News.