Beatifican en El Salvador a cuatro mártires

El 22 de enero, en San Salvador fueron beatificados el sacerdote jesuita Rutilio Grande García y dos compañeros laicos, así como el sacerdote franciscano Cosme Spessotto, mártires de la fe.

«Ellos estuvieron al lado de los pobres testimoniando el Evangelio, la verdad y la justicia hasta la efusión de la sangre. Que su heroico ejemplo suscite en todos el deseo de ser valientes trabajadores de fraternidad y de paz. ¡Un aplauso por los nuevos beatos!», fueron las palabras pronunciadas por el papa Francisco el domingo 23 de enero, tras el rezo del Ángelus, recordando la beatificación que tuvo lugar en la tarde del sábado 22 en El Salvador.

La misa solemne de beatificación fue presidida, en nombre del Santo Padre, por el cardenal Gregorio Rosa Chávez, obispo auxiliar de San Salvador. Asistieron obispos de varios países centroamericanos, autoridades gubernamentales y personal diplomático acreditado en El Salvador.

Alrededor de seis mil fieles, cumpliendo con las medidas de seguridad establecidas para la pandemia, se reunieron en la Plaza Divino Salvador del Mundo, en la capital del país, para participar en este histórico evento.

«En nuestra asamblea hay humildes campesinos y campesinas que exultan de júbilo al ver que la Iglesia reconoce la santidad de quienes han dado la vida en su servicio. Hay también representantes de las comunidades que fueron pastoreadas por Fray Cosme y por el Padre Rutilio», subrayó en su homilía el Cardenal Rosa Chávez. Añadió que «las figuras de los laicos Manuel Solórzano y Nelson Rutilio Lemus, en las que vemos a los representantes de esa inmensa multitud que nadie podía contar, es decir, de los innumerables mártires anónimos», recordando ese número simbólico de los 75 mil muertos «que hemos llorado a lo largo de la lucha fratricida que nos desangró durante doce años y que terminó felizmente cuando las partes enfrentadas firmaron los Acuerdos de Paz».

Oración ante las reliquias de los mártires
Oración ante las reliquias de los mártires

El Cardenal ha subrayado que en América Latina el martirio está relacionado con la vivencia del Evangelio y de la doctrina de la Iglesia. El padre Rutilio Grande, después de seguir en Ecuador el curso del Instituto Pastoral Latinoamericano (IPLA),encabezó la lista de nuestros mártires. Le siguieron veinte sacerdotes, tres religiosas y una misionera estadounidenses y cientos de mártires anónimos. Entre los pastores más ilustres como Monseñor Romero está otro obispo, Monseñor Roberto Joaquín Ramos, asesinado en junio de 1993.

«La presencia de dos laicos, Manuel Solórzano y Nelson Rutilio Lemus, son como una ventana para mirar esa realidad de una multitud inmensa que nadie podía contar», añadió el Cardenal.

En su Carta Apostólica autorizando la beatificación, el papa Francisco afirma que los cuatro mártires fueron «testigos heroicos del Reino de Dios, del Reino de la Justicia, del amor y de la paz, incluso hasta el derramamiento de sangre». A partir de ahora se llamarán beatos y se celebrarán cada año en los lugares según las normas establecidas por la ley, el 12 de marzo y el 10 de junio respectivamente».

Procesión con las reliquias de los mártires
Procesión con las reliquias de los mártires

Crédito de la nota: Agencia Fides.

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